Karina Valcárcel

Cavernícola

A mis pequeños hombres que ya no están

Pequeño hombre de las cavernas
poséeme
con tu piel de animal para el invierno
arrástrame hasta el arco de la cueva de tu madre
y dile que seremos felices juntos
luego mátala y guardemos su carne para los días duros
del 2006

Pequeño hombre de las cavernas
te abandonaré cuando seas viejo y tosas
con restos del desayuno en tu pañuelo
fingiremos felicidad ante el click de la cámara
y nuestros recuerdos felices
no rebasaran los limites de un álbum

pequeño
muy pequeño
tan pequeño
hombre de otro hombre
en las cavernas

pintando animalitos
para trascender en las paredes
para que siglos mas tarde
otros hombres
de otras cavernas sepan que estuviste ahí

eso es todo lo que buscamos, pequeño hombre de las cavernas
eso es todo
por eso tenemos hijos
escribimos quejas
nos desnudamos en las pistas para salir en la tv
eso es todo lo que buscamos
desde que las cavernas fueron hechas
por los malos aciertos de la madre naturaleza
que también tuvo un hombre que habitaba en las cavernas y olia a fresco limón
después de copular sobre las alfombras verdes
del paraíso

eso es todo
era todo
será todo
y millones de siglos después
cuando ya nada de esto exista,
ni las letras, ni los hombres, ni la felicidad
estarán las cavernas llenas de animalitos
bajo gruesas capas de tierra
ocultando el precioso secreto de trascender.

Magnolia

En esta torre llueven sapos
obesos / multicolores / octogenarios
y no tengo para-aguas, ni para-caídas, ni para-soledad.
Sólo tengo sapos
cayendo alrededor
golpeando mi piel amoratada
besando incansablemente mi boca
rogando sea una princesa antes de explotar como burbujas de carne.

Pobres sapos,
los veo caer en cámara lenta
con sus pequeños corazones asomando por sus bocas
y no puedo hacer algo que evite esta lluvia,
que haga brotar de sus vientres alas

ni llorar
ni escapar
ni dormir puedo

Tendida en mi azotea como ropa mojada
espero que cese la vida
que suene una alarma
los frenos de un auto
una puerta que danza
con los pies en la orilla, sujeto mi cuerpo justo antes de caer.

A dos segundos de el suelo: libertad.

Blues

Ella llora blu blu blu
mientras un pequeño hombre se
suicida en su garganta/
le corta la voz
la atraganta
la deja con una banquita inútil entre las amígdalas
y ella no puede hacer otra cosa
llora y llora, llora y se atora
su piel de cebra china,
de adorno de porcelana,
de oferta navideña / se resquebraja
se insola, se percude
Ella invoca a Goethe,
le ofrece una mirada rápida a cambio
del e-mail de Mephisto
su madre, que no es Goethe,
no comprende nada y la lleva al manicomio.

En el manicomio ella llora blu blu blu
y quisiera ser un pez porque de chica escuchaba
a Juan Luis Guerra /
y todo parecía tan bonito
tan estupidamente perfecto
el doctor hace una inspección de rutina,
encuentra en su esófago un cadáver minúsculo,
le baja los pantalones y descubre que es un hombre
el doctor llora
renuncia a la ciencia y se vuelve católico.

Necro

Amanece
retazos de tu piel se adhieren a mi piel
tu aroma, penetrante esencia de abono y lejanía
Me excitas cuando dices que me amas, pero no me amas
Entonces tus labios ya no retienen la saliva
Te toco la espalda, cavo hoyos con mis dedos
que tratan de buscar tu corazón
tu cráneo diminuto espera ser victima de mi deseo
y las aves ya no sonríen en busca de carroña porque soy un ave mas
que se alimenta de tu ausencia
Tus órganos vitales flagelan mi instinto de ayuno
y solo al terminar
aguanto la respiración
para acompañarte en tu parecer y no estar
Me tocas sin huellas digitales
con rastros de animal
insectos nacen en tus ojos
y la vida ya no me llama mas la atención.

5 comentarios para “Karina Valcárcel”

  1. me gusta tu estilo, puedo sentir cada cosa que leo de tu pluma como si fuera mía, como si el tiempo y la distancia no existieran en este plano, perseguir la belleza con profundidad en lo que digo es lo mío, ser energético y trascender como el hombre d elas cavernas.

  2. elgatodekara Dijo:

    ya yayaya no seas floro que el cavernicola soy yo XD

  3. Mi nombre es Yoshiro y no, no soy japonés. Soy amigo de Wilbert, tu padre y no, no tengo los años que lo endulzan a él, he sumado 39 ya y también es mucho. Los ojos le han brillado cuando por primera vez me ha contado de tus venas literarias y se ha sonreido en el niño con que se sabe compartir. Un buen amigo tu padre. Te leeré con detenimiento y espero con furor compartido la publicación que tu padre leerá sin leer, que leerá amándote y que seguro yo enjuiciaré. Y sí, ésta vez sí adivinaste, soy abogado también. Algo que me puse de paso pero que tragó mis venas atrofiadas. Saludos.

  4. Tienen mucha fuerza e identidad tus letras. Te leo. Besos

  5. el pato Dijo:

    cuack

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