Laura Rosales

I

Deja que las estrellas se suiciden en el cielo
Y que el sol ahogue al invierno con su cariada sonrisa.
Deja la poesía para los bichos
Y los pinceles para las flores.

Deja que tu heridita le de un poco de calor a mi pulmón
Déjala extinguirse por si sola
Como un gallinazo en nuestro cielo
Como un cigarrillo que te perfora el estómago y el hambre.

Eres mi animal enamorado,
El polvo levantado de los pájaros que mueren en mi sexo
El aleteo de las avispas que le hacen cosquillas a mi vientre
El de la boca que forma un ángulo obtuso sobre mis lados
Dejándolo caer
Hasta el fondo del charco de la nada.

Y porque yo soy la que llora por la lentitud de tus pasos y palabras
Clavada de mi cama a tu espera…

Dejémoslo todo
Otra vez.

Poema al muchacho del boleto

Fuiste el número trescientos cuarenta y cuatro mil veintitrés

Cuando recostabas tu cabeza

Sobre el cristal opaco
De aquel micro que te conducía a tu infierno..

Tus interminables días de mamífero te esperaban hambrientos
Como un piano de cola espera una nota al final del un Si Menor…

Me pongo de pie, al filo del muelle;
Como Dios, con peces y panes multiplicados
esperando el primer rayo que arroje tus semillas..

Creeré que este boleto lo dejaste con intención

Para que cuando lea el poema de Veràstegui
Te escriba estos versos pegajosos

Que se treparán por tu piel,
Y te harán heridas
Heridas latentes

Donde el dolor escape de tu cuerpo
Y toque el mío

Bajo mi apolillada vestimenta…

… camaleones

color

plata

nos

aguardan …

Invierno

Caes. De a poquitos. Tímido. Lúgubre. Sumergido en penas y en abismos de noches fantasmales.

La hierba de mi jardín gime. Se exalta ante tu paso parsimonioso.
Saltas los muros y continúas así tu viaje; sacudiendo a los divanes de mi casa, desollando a los cojines, emitiendo el sonido perfecto de desesperación y melancolía.

Invierno. Los árboles están tristes. Bellos. Cambian de ropaje por uno pasado de moda, anunciando la pronta extinción de su licor preferido, que es el óleo eterno.
Invierno en Lima, y los muchachos son aun más apuestos. Caminan manoembolsillados con abrigos tétricos; ahorcados de chalinas con tonalidades grises y naranjas, y con algún poemario barato en la solapa.
Invierno. Sólo contigo los Beach Boys pueden ser más apacibles. Sólo contigo puedo recordar el sabor de las heridas de su lengua. El sabor de un crepúsculo sombrío.

Me consumo como un cigarro. Voy más allá de las palabras.

Y tú, has llegado a mi casa. Escucho tus pisadas que se aproximan. Estás cerca. Y yo estoy frágil. El frío va calando mis huesos que esperaban ansiosos y babeantes. Por ti.

7 comentarios para “Laura Rosales”

  1. Laura Rosales Dijo:

    yo penseque era unica

  2. Laura Rosales Dijo:

    yo tambien soy laurarosales de mexico nunca pense que hubiera lauras rosales famosas espero poder conocerte bye

  3. laura rosales de peru .. Dijo:

    whattttttttttt!

  4. me fascina como escribes. sobre todo el poema 1.
    perteneces a algun grupo en particular ?. me gusta eso del óleo eterno

  5. tenias poemas ocultos….estan bien echos…:)

    y ensaya arcade fire

    mitchell

  6. weniisimo laurex (:_

    alvarockz ♪

  7. laura rosales Dijo:

    yo tmb me llamo asi jajaja

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